Los padres que tienen que compartir el tiempo con sus hijos deben hacer cambios importantes en su forma de criar a los niños y en su vida cotidiana. Muchos adultos sufren depresión cuando no pueden ver a sus hijos, o ansiedad por lo que estos puedan estar viviendo mientras están con el otro progenitor.
Sin embargo, con el tiempo, las personas se acostumbran a pasar días enteros sin ver a sus hijos en un acuerdo de custodia compartida. Cuanto más tiempo permanezcan los niños con uno u otro progenitor, más difícil puede resultar pasar ese tiempo separados de ellos. En algunos casos, los padres en Washington pueden necesitar abordar específicamente la separación de los hijos añadiendo normas de comunicación a sus planes de crianza.
¿Qué forma de comunicación es la adecuada?
Dependiendo de la edad de los niños, la relación que tengan con ambos padres y el tiempo que transcurra entre cada visita a cada uno de ellos, hay una gran variedad de herramientas de comunicación que podrían resultar útiles. En el caso de los niños más pequeños, podría ser una opción razonable llamar al otro progenitor y pedirle que les pase el teléfono a los niños. Visitas virtuales Las aplicaciones de videollamadas o de mensajes de vídeo también podrían ser una opción.
En el caso de los niños más grandes, puede funcionar comunicarse con ellos directamente a través de sus propios dispositivos. Los padres incluso podrían añadirlos a redes para jugar juntos a videojuegos, de modo que puedan estrechar lazos mientras los niños están con el otro progenitor.
Es importante tener normas claras sobre la comunicación
Aunque es comprensible que uno de los padres quiera hablar con los hijos mientras están con el otro, el otro progenitor puede considerarlo una intromisión o una molestia. Por lo tanto, a menudo es necesario establecer ciertas expectativas y límites en lo que respecta a la comunicación entre los padres.
Establecer límites a la duración de las llamadas y los videochats, limitar el número de llamadas o conversaciones por sesión de crianza y fijar momentos del día en los que sea apropiado realizar llamadas son normas razonables que los padres pueden incluir en sus planes de crianza. Cuanto antes aborden los adultos los asuntos que podrían generar conflictos, como garantizar su derecho a comunicarse con los hijos, menos probable será que surjan disputas conflictivas en el futuro.
Incluir cláusulas bien pensadas en un plan de crianza puede hacer que compartir los derechos y responsabilidades parentales menos estresante para todos los miembros de la familia. Por ello, las normas de comunicación son un complemento importante en la mayoría de los planes de crianza modernos.

