Las condiciones de una orden de custodia de menores o de un plan de crianza incluyen un desglose del tiempo de crianza y una distribución de la autoridad parental. Por lo general, esas condiciones dependen en parte de las circunstancias actuales de los padres, incluido el lugar donde viven.
A medida que la familia supera el divorcio, sus circunstancias cambian inevitablemente. Las nuevas relaciones, las oportunidades laborales y la vivienda pueden llevar a las personas a mudarse a otro barrio, a una nueva ciudad o incluso a otro estado.
¿Puede uno de los padres decidir mudarse y llevarse a sus hijos consigo cuando está sujeto a una orden de custodia?
Los padres pueden modificar la orden
En términos generales, los padres que tengan la intención de mudarse con sus hijos deben notificar a la otra parte y a los tribunales de familia sobre su inminente traslado. Si la otra parte se muestra dispuesta a cooperar, es posible modificar el plan de crianza mediante una solicitud de mutuo acuerdo ante los tribunales.
Si el otro progenitor se opone al traslado, un juez deberá examinar las circunstancias. Ley estatal establece una presunción que el traslado está permitido, pero el otro progenitor tiene la posibilidad de presentar pruebas que demuestren lo contrario.
Los jueces pueden escuchar a ambos padres y, a continuación, determinar si el traslado redunda en el interés superior de los hijos. Si aprueban el traslado, pueden introducir modificaciones en el plan de crianza para que la custodia compartida o el régimen de visitas habitual sean viables a pesar de las nuevas circunstancias de convivencia.
Solicitar una modificación de la custodia suele formar parte del proceso de reubicación. Los padres que desean seguir adelante con sus vidas tras el divorcio pueden necesitar ayuda para desenvolverse en los tribunales de familia y facilitar así un proceso sin complicaciones, y eso está bien.

