La custodia compartida tras un divorcio o una separación es lo habitual en la mayoría de los casos. Sin embargo, cada pareja de padres tiene una dinámica y unas necesidades diferentes. Existen muchas formas en que los padres que comparten la custodia pueden hacerlo de manera eficaz.
Dos de los acuerdos más comunes son la crianza compartida o la crianza paralela. ¿En qué se diferencian estos dos enfoques de la custodia compartida?
La crianza compartida se basa en el apoyo mutuo
Las personas que intentan ejercer la crianza compartida tratan de dejar de lado sus problemas de pareja para centrarse en las necesidades de sus hijos. La crianza compartida requiere una comunicación constante y un enfoque cooperativo a la hora de criar a los hijos. Los padres que comparten la crianza se comunican con regularidad y tratan de ser flexibles el uno con el otro para mantener una relación lo más cordial posible. Aunque la crianza compartida puede ser el resultado ideal, no es realista en todas las situaciones.
La crianza paralela reduce los conflictos
Crianza paralela es un enfoque totalmente diferente de las responsabilidades parentales compartidas. Implica limitar deliberadamente las interacciones entre los padres. Al igual que las líneas paralelas, rara vez se cruzan entre sí.
La crianza paralela suele implicar un mínimo de interacciones presenciales durante los intercambios de custodia y una comunicación limitada. Por lo general, el plan de crianza incluye muchos más detalles sobre la autoridad legal, las responsabilidades parentales y las cuestiones relacionadas con el tiempo de crianza, con el fin de reducir al mínimo la necesidad de comunicarse.
Las personas que se enfrentan a las secuelas de la violencia doméstica u otras circunstancias difíciles pueden recurrir a una estrategia de crianza compartida para evitar conflictos y mantener un ambiente lo más tranquilo posible por el bien de los niños.
Obtener más información sobre los diferentes enfoques de derechos y responsabilidades compartidos en la crianza de los hijos puede ayudar a las personas a elaborar un plan viable para el futuro. La crianza en paralelo puede ser una opción valiosa en situaciones en las que la crianza compartida cooperativa no sea realista o aconsejable.

