La incómoda realidad para muchas parejas que están pasando por un divorcio es que no resulta económicamente viable (y tal vez sea una decisión poco acertada desde el punto de vista estratégico) que una de las partes se mude hasta que el divorcio sea definitivo o esté a punto de serlo.
Entonces, ¿cómo puedes proteger tu privacidad frente a tu pareja en ese tipo de situaciones? Aquí tienes algunas sugerencias:
Establece límites claros
No hay forma de evitar esta conversación. Deja claro que necesitas privacidad y establece nuevos límites en cuanto a tu correo, tu celular, tu computadora portátil, tu escritorio y otros objetos o espacios personales.
Garantizar la privacidad física
Hablando de espacio personal, necesitas crear un poco. Mudarte a la habitación de invitados es un buen comienzo, pero deberías pensar en ponerle un candado a la puerta para poder proteger de intrusiones indeseadas tus documentos privados, tus pertenencias personales, tus registros financieros y tus dispositivos electrónicos.
No te olvides de los temas digitales
Cambia tus contraseñas en todas tus cuentas en línea, incluidas las de sitios de compras y redes sociales, y asegúrate de que no sean algo que tu pareja pueda adivinar. Configura software de reconocimiento facial y procedimientos de identificación de dos factores en tus cuentas en línea. Agrega bloqueos por reconocimiento facial o huella digital a tus dispositivos electrónicos.
Consigue una segunda dirección postal
Es posible que recibas mucha información confidencial por correo, como comunicaciones legales y documentos financieros. No dejes que te lleguen a la casa que compartes. En su lugar, haz que te las envíen a un familiar, a un amigo, a tu trabajo o a un apartado postal.
Si se está enfrentando a un divorcio, conviene pensar con antelación, y conviene informarse lo mejor posible sobre el proceso que le espera, incluyendo cómo proteger sus intereses.

