Una de las preguntas más frecuentes sobre el divorcio es cuánto tiempo llevará. Para muchas personas, les ha llevado meses o años llegar al punto en el que deciden que quieren poner fin a su matrimonio. Pero una vez que han tomado esta decisión, solo quieren divorciarse lo antes posible.
La duración exacta del proceso de divorcio varía según el caso. Por lo general, dura menos de un año, pero pueden pasar seis meses o más hasta que todo quede resuelto.
En Washington, concretamente, el proceso de divorcio debe durar un mínimo de 90 días, es decir, unos tres meses. Esto se debe a que existe un Período de espera de 90 días, lo que significa que el tribunal ni siquiera puede aprobar el divorcio antes de que haya transcurrido ese plazo. Ese es el plazo mínimo en el que podría tramitarse, incluso si la pareja está de acuerdo en todas las condiciones.
¿Por qué tarda más?
Cuando un divorcio tarda más de 90 días, suele ser porque hay puntos en disputa. Cuantos más conflictos haya, más tiempo tardarán los tribunales en dictar una sentencia.
Por ejemplo, las parejas pueden discrepar sobre cómo dividir los bienes o incluso sobre qué se considera un bien ganancial y qué un bien privativo. Pueden surgir conflictos sobre cómo criar a sus hijos o cómo repartirse la custodia física y legal. Los casos en los que los padres llegan a un acuerdo suelen ser los más rápidos, pero un litigio prolongado alarga el proceso.
Si tú y tu cónyuge están pasando por un divorcio, es muy importante que conozcan todas las normas legales, así como sus derechos y los pasos que deben seguir.

