En Washington, las disposiciones relativas a la custodia se detallan en un plan de crianza aprobado por el tribunal. Aunque estos planes están diseñados para ser estables, no son necesariamente permanentes.
En algunos casos, los padres pueden solicitar una modificación. ¿Cuándo se puede modificar un plan de crianza?
Cambios desde que se estableció el plan inicial
Un tribunal considerará la posibilidad de modificar una orden de custodia si se ha producido un cambio sustancial en las circunstancias. Esto significa que ha ocurrido algo importante desde que se estableció el plan de crianza actual. El cambio debe afectar al niño o al acuerdo de crianza de manera significativa.
Algunos ejemplos comunes son el traslado de uno de los padres, un cambio en las necesidades del menor o preocupaciones sobre su seguridad. El tribunal también evaluará si el cambio propuesto redunda en el interés superior del menor.
Cambios importantes frente a cambios menores
En Washington existen dos tipos de modificaciones de la custodia: las importantes y las menores. Una modificación importante implica cambios significativos, como cambiar la residencia principal del menor. Estas solicitudes requieren un criterio jurídico más estricto y deben demostrar que el cambio beneficiaría claramente al menor.
Una modificación menor implica cambios menos drásticos. Estos pueden incluir ajustes en el horario de visitas o en las responsabilidades en la toma de decisiones. Por lo general, los cambios menores son más fáciles de solicitar y aprobar.
Para modificar la custodia, uno de los padres debe presentar una solicitud de modificación del plan de crianza. El tribunal evaluará la solicitud y decidirá si existen motivos suficientes para seguir adelante. De ser así, se programará una audiencia y ambos padres tendrán la oportunidad de exponer sus argumentos.
El objetivo principal del tribunal es siempre el bienestar y la estabilidad del menor. Si considera que es necesario modificar la resolución, debería buscar asesoramiento legal para reforzar su caso.

