Uno de los temas que suele dividir a los padres durante un divorcio es la custodia de los hijos. Es posible que los padres tengan que negociar cómo se repartirán el tiempo con sus hijos y quién decidirá qué es lo mejor para el desarrollo de estos. Si los padres no logran llegar a un acuerdo por sí mismos, con la ayuda de sus representantes legales, es posible que el asunto deba ser resuelto por un juez.
Cuando un caso de custodia de menores llega a los tribunales, un juez puede establecer las condiciones de custodia para los padres. El juez puede tener en cuenta una amplia variedad de factores antes de tomar una decisión sobre la custodia. En primer lugar, los jueces suelen considerar un el interés superior del niño. Esto es lo que debes saber:
¿Qué es lo mejor para el niño?
El interés superior del menor se refiere a los factores que pueden afectar su seguridad, bienestar y crianza. Hay muchos factores que un juez podría tener en cuenta al evaluar el interés superior del menor, entre ellos:
- Los ingresos de cada progenitor y su capacidad para satisfacer las necesidades de su hijo
- Cuánto tiempo lleva cada uno de los padres trabajando en su empleo
- La capacidad de cada progenitor para proporcionar una vivienda estable
- El barrio en el que vive cada uno de los padres
- La relación de cada padre o madre con su hijo
- La relación de un niño con la familia extensa
- El estado físico y psicológico de cada progenitor
- Los antecedentes de cada progenitor en materia de maltrato, actividades delictivas o consumo excesivo de sustancias
Por lo general, los padres pueden asistir a una audiencia judicial para negociar lo que más convenga a sus hijos. Los padres pueden presentar pruebas que respalden sus argumentos, como recibos de sueldo, comprobantes de pago de alquiler y evaluaciones psiquiátricas.
Tanto si tú y el otro progenitor estáis llegando a acuerdos sobre la custodia por vuestra cuenta como si cada uno persigue un resultado diferente ante los tribunales, es fundamental contar con asesoramiento legal experto

