En el estado de Washington, un anillo de compromiso se considera generalmente un regalo condicional. Esto significa que la persona que recibe el anillo no se convierte en su legítima propietaria hasta después de que se celebre la boda. Sin embargo, hay casos en los que un anillo podría ser un regalo incondicional.
Los elementos de un regalo
Desde un punto de vista jurídico, el proceso de obsequio es relativamente sencillo. El primer paso del proceso consiste en ofrecer un objeto a otra persona con la intención de regalárselo. La persona que recibe la oferta decidirá entonces si la acepta o la rechaza. En caso de que se acepte el regalo, la propiedad del objeto pasa del donante al destinatario.
¿Es un regalo condicional o incondicional?
En términos generales, un anillo de compromiso simboliza la promesa de casarse. Si el matrimonio no llega a celebrarse, quien recibió el anillo ha incumplido esa promesa. Por lo tanto, se suele considerar que la persona que compró el anillo es su propietario legal.
Sin embargo, cuando se celebra la boda, la transacción se da por concluida. Además, una persona puede tener derecho a quedarse con su anillo de bodas en un proceso de divorcio. En algunos casos, el valor del anillo se considerará bien ganancial y se repartirá a partes iguales entre las partes.
Si eres como la mayoría de la gente, seguramente querrás donar, vender o deshacerte de cualquier cosa que te haya regalado una expareja. Sin embargo, tal vez te convenga consultar con un abogado antes de hacerlo, para asegurarte de que eres el propietario legal de esos bienes.

