Si tienes un negocio en Washington, casarte no es tan sencillo como decir “Sí, quiero”. Debes pensar con antelación en tu negocio y en qué pasará con él si te divorcias. Es una realidad lamentable que el negocio que has construido pueda verse en riesgo en un proceso de divorcio.
Las ventajas de un acuerdo prenupcial
La mejor manera de proteger tu negocio en el futuro es firmar un acuerdo prenupcial antes de casarte. Una de las principales características de este acuerdo es que establece de antemano exactamente qué pasará con tu negocio si el el matrimonio no funciona. El acuerdo puede estipular que el negocio siga siendo exclusivamente tuyo, o bien puede asignar un determinado porcentaje a tu cónyuge.
El acuerdo prenupcial y tu negocio
El acuerdo también puede abarcar otros aspectos, como el papel que desempeñará tu futuro cónyuge en tu negocio. Es posible que desees reinvertir parte de las ganancias de tu negocio en la propia empresa. Esto podría tener implicaciones en el tamaño del patrimonio conyugal y convertirse en un problema en caso de divorcio. Todo esto se puede abordar con anticipación. Se trata de un tema difícil para muchos cónyuges, pero es imprescindible abordarlo dadas las consecuencias que conlleva dejar estas cuestiones al azar. Su negocio puede pasar a formar parte del patrimonio conyugal y estar sujeto a división si no existe un acuerdo.
Para redactar y negociar un acuerdo prenupcial, necesitarás los servicios de un divorcio abogado. Intentar gestionar un acuerdo prenupcial por tu cuenta puede ser arriesgado, ya que hay algunas circunstancias en las que dicho acuerdo puede resultar inaplicable. Además, un abogado puede abordar el asunto con la delicadeza necesaria, ya que este tema puede generar tensiones entre los futuros cónyuges incluso antes de que se casen.

