La decisión de solicitar el divorcio suele traer consigo una serie de cambios importantes en el estilo de vida. Es posible que las personas tengan que mudarse a una nueva vivienda, reajustar su presupuesto y renunciar a parte de sus bienes. Los divorcios en Washington también afectan a las relaciones interpersonales, incluidas las relaciones que los padres casados mantienen con sus hijos.
A muchos padres les resulta desagradable la idea de compartir el tiempo con sus hijos menores, ya que solo podrán pasar con ellos un porcentaje determinado de tiempo. Es posible que tengan que perderse eventos especiales, como las fiestas y los cumpleaños, dependiendo de cómo se repartan ese tiempo con el otro progenitor de sus hijos. A algunas personas les preocupa que su cónyuge intente interferir en su relación con los hijos. A otras les preocupa que sus hijos prefieran al otro progenitor. ¿Determinarán las preferencias del niño lo que suceda durante el litigio por la custodia en un divorcio en Washington?
Las preferencias del niño son solo uno de los factores a tener en cuenta
Los padres que se divorcian y tienen hijos menores de edad siempre tienen la opción de llegar a un acuerdo por su cuenta sobre la custodia. Sin embargo, muchas familias no logran resolver estos asuntos por sí mismas y pueden verse obligadas a acudir a los tribunales. Durante un litigio de custodia, un juez de derecho de familia de Washington debe conocer las circunstancias de la familia. Se toma en cuenta la edad de los hijos, la salud de los padres, las relaciones familiares existentes y las condiciones de vida de ambos adultos. De esta manera, puede dividir adecuadamente tanto el tiempo de crianza como el poder de decisión entre los adultos y la familia.
Un juez también puede tener en cuenta las preferencias de los niños, pero los niños no pueden establecer las condiciones por sí mismos. En su lugar, el juez determinará qué peso otorgar a sus deseos expresados, basándose en su madurez y en el razonamiento que subyace a sus peticiones. En la mayoría de los casos, los jueces ordenarán a los jóvenes que sigan viendo a ambos padres hasta que cumplan 18 años, a menos que existan circunstancias atenuantes excepcionales que hagan que los acuerdos de custodia compartida resulten perjudiciales para los niños.
Incluso los padres que hayan atravesado recientemente una etapa difícil en su relación con sus hijos suelen poder contar con que se les conceda algún tiempo de custodia. Por otra parte, aquellos padres que logren llegar a un acuerdo extrajudicial podrían evitar una situación en la que sus hijos se sientan presionados a elegir entre uno de sus padres.
En definitiva, buscar asesoramiento legal e informarse mejor sobre cómo se gestionan en Washington los casos de custodia con y sin oposición puede ayudar a las personas a tener expectativas más realistas y a gestionar mejor el proceso de divorcio en consecuencia.

