Las parejas divorciadas con hijos pequeños en Washington pronto se dan cuenta de que uno de los aspectos más difíciles es la crianza compartida. Sin embargo, también se dan cuenta rápidamente de que vale la pena esforzarse por colaborar. La clave del éxito radica en trabajar para establecer relaciones estables y cordiales con el otro progenitor de su hijo y, cuando sea el caso, con los padrastros o madrastras.
Cómo cambia la crianza de los hijos tras un divorcio
En muchas familias, uno de los padres asume el papel principal en el cuidado de los hijos. Cuando la pareja atraviesa una divorcio, esto puede cambiar en algunos aspectos. Para uno de los padres, eso significa asumir un papel más activo en la crianza de su hijo. Para el otro, significa aprender a compartir ese papel. Ambos cambios plantean desafíos, pero si los padres están comprometidos con hacer que la crianza compartida funcione, se adaptan.
Por qué las relaciones son tan importantes
Uno de los factores que suelen provocar el divorcio es la ruptura de la relación entre los cónyuges. Cuando esos cónyuges también son padres, su relación debe continuar. Por lo tanto, si la relación entre los padres es muy conflictiva, tendrán que aprender a comunicarse, minimizar los conflictos y ponerse de acuerdo para cooperar en la crianza de sus hijos. Esto implica aprender a confiar el uno en el otro en lo que respecta a sus habilidades como padres. También implica desarrollar relaciones positivas con los posibles padrastros o madrastras cuando estos se incorporen a la familia.
Las ventajas de la crianza compartida
Una crianza compartida satisfactoria aporta muchos beneficios a las familias. Entre ellos se incluyen:
- Estabilidad emocional para los niños que ven que sus padres siguen comprometidos con ellos
- Apoyo mutuo para los padres a la hora de tomar decisiones importantes sobre los hijos
- Varios modelos positivos a seguir para los niños en sus padres y padrastros
- La tranquilidad de saber que los niños siempre cuentan con adultos responsables que los quieren y saben cuidar de ellos
Puede que no sea fácil lograr una crianza compartida satisfactoria. Sin embargo, cuando los padres se comprometen con ello, colaboran para encontrar la mejor manera de que funcione en su familia.

