No es raro que los cónyuges oculten bienes durante un divorcio. Esto puede consistir en esconder dinero en efectivo, declarar ingresos inferiores a los reales, transferir bienes a terceros u omitir la declaración de propiedades o inversiones.
Los cónyuges ocultan bienes por diversas razones, a menudo impulsados por una combinación de intereses económicos propios y motivos emocionales. La razón más evidente es el beneficio económico. Un cónyuge puede ocultar bienes durante el proceso de divorcio para quedarse con una parte mayor del patrimonio conyugal de la que le corresponde legalmente.
Ocultar bienes durante el divorcio también podría deberse al deseo de ejercer poder y control sobre el otro cónyuge, limitando su independencia económica. Esto es más común en situaciones en las que existe un desequilibrio de poder significativo, como cuando uno de los cónyuges controla las finanzas familiares o es el principal sostén económico.
Otras razones para ocultar bienes incluyen la venganza, el castigo o la incertidumbre sobre el futuro tras el divorcio.
Conozca sus derechos legales
Según las leyes de régimen matrimonial de Washington, tienes derecho a la mitad de los bienes que hayáis adquirido como pareja durante el matrimonio. Por lo tanto, es posible que recibas menos de lo que te corresponde si tu cónyuge actúa de manera deshonesta en lo económico durante el proceso de divorcio.
Ocultar bienes durante un divorcio también es ilegal; tu cónyuge podría enfrentarse a sanciones legales por desacato al tribunal y a multas. El tribunal también podría modificar el reparto de bienes a tu favor para compensar esa falta de honestidad.
Proteja sus intereses financieros
Identificar y descubrir activos ocultos puede resultar a veces complicado, sobre todo si están ocultos tras operaciones financieras complejas. Además, el tiempo no juega a tu favor. Podrías quedarte sin opciones para recuperar la parte que te corresponde del patrimonio conyugal si no actúas con rapidez.
Buscar asesoramiento legal puede ayudarte a proteger tus derechos y a sortear esas complejidades para llegar a un acuerdo de divorcio justo.

