Al final de un matrimonio, como descubrirán algunas parejas en Washington, el proceso de división de bienes puede resultar estresante y complicado. Uno de los activos más importantes que pueden tener las parejas es un plan de pensión. Aunque es posible que actualmente no estén disfrutando de las prestaciones del plan, los pagos de la pensión serán muy importantes una vez que alcancen la edad de jubilación, por lo que las negociaciones sobre esas prestaciones deben ser una prioridad.
Acuerdos prenupciales y posnupciales
Algunas parejas pueden considerar que planificar con antelación la posibilidad de un divorcio, incluso cuando la relación acaba de empezar y va bien, puede ser la opción más sensata. Aunque este tipo de acuerdos corren el riesgo de no ser válidos ante un tribunal en casos de divorcio complicados, suelen ser una forma eficaz de evitar tensiones adicionales si el matrimonio llega a su fin. Un acuerdo prenupcial o posnupcial puede incluir disposiciones sobre cómo se gestionarán los planes de pensión y jubilación.
Que cada uno se quede con lo suyo
Si ambos cónyuges tienen pensiones independientes y los planes de jubilación, podrían acordar simplemente quedarse con lo que cada uno tiene por separado al separarse. Esta es la forma más sencilla, pero quizá sea la más adecuada para las parejas que vayan a recibir prestaciones de jubilación similares en el futuro.
Cómo negociar tu pensión
Cuando se negocie la pensión durante el fase de partición de bienes, hay varias formas en que las parejas pueden abordar esto. Entre ellas se incluyen:
- Cambiar otra propiedad, como una vivienda libre de hipoteca, por los beneficios de la pensión
- Dividir los pagos de la pensión que recibirá en función del tiempo que estuvo casado, mediante una orden judicial que establezca cómo se repartirán dichos pagos de acuerdo con las normas del fondo de pensiones
- Que su cónyuge solicite la prestación de supervivencia, si el plan de pensiones lo permite, o negociar el pago de su parte de la prestación en forma de suma global
Este tipo de asuntos pueden resultar difíciles de entender. Durante las negociaciones para llegar a un acuerdo, es posible que necesites la ayuda de profesionales con experiencia.

