Disputar la custodia de los hijos con la futura ex pareja puede ser el aspecto más estresante de un proceso de divorcio. En última instancia, un juez del tribunal de familia del estado de Washington tratará de determinar qué es lo mejor para el menor. El juez basa sus decisiones en las pruebas y, lamentablemente, es posible que uno de los cónyuges no sea del todo sincero. Por lo tanto, es posible que el cónyuge que presenta la demanda tenga que presentar argumentos más sólidos para demostrar que es la persona más adecuada para cuidar del menor.
Cómo elaborar un argumento sólido para la custodia de los hijos
Presentar pruebas convincentes sobre... habilidades parentales podría ser útil. Presentar estados financieros que demuestren un apoyo constante a la atención médica y la educación podría presentar a uno de los padres bajo una luz más favorable cuando el otro padre demuestre negligencia.
Los buenos padres también demuestran amor por sus hijos, y mantenerse en contacto constante ayuda a demostrar que existe una relación afectuosa. Los mensajes de texto y los registros de llamadas pueden revelar que un padre tiene la intención de formar parte de la vida de su hijo.
Puede que sea inevitable tener que rebatir cualquier acusación falsa que formule el otro progenitor. Las pruebas documentales y los testimonios de testigos pueden refutar las acusaciones falsas de un cónyuge resentido.
Así como uno de los padres puede mostrarse deficiente, el otro podría comportarse de una manera excepcionalmente positiva. Hablar mal a un niño sobre su otro progenitor podría causarle un trauma. Además, es probable que las pruebas de tal comportamiento no se vean bien ante un tribunal.
Otras opciones que vale la pena considerar
Quizás ambos padres quieran considerar un acuerdo de custodia compartida. Discutir sobre custodia exclusiva quizás no sea necesario cuando ambos padres pueden cuidar al menor. Llegar a un acuerdo razonable sobre la custodia compartida podría redundar en beneficio de todos.
Hay varias formas en que ambas partes pueden trabajar para llegar a un acuerdo aceptable. Tanto la mediación como la elaboración de un plan de crianza podrían ser de ayuda, al igual que otras medidas. Los padres podrían llegar a una solución amistosa que beneficie al niño.

