Usted y su cónyuge llevan un tiempo sin vivir juntos. Al principio, pensó que solo se trataba de una separación temporal y que volverían a estar juntos. Pero el tiempo que han pasado separados le ha hecho darse cuenta de que, en realidad, quiere poner fin a la relación y solicitar el divorcio.
El problema es que tu cónyuge no te responde ni se comunica contigo de ninguna manera. Ignora tus mensajes de texto y tus llamadas. No responde a los correos electrónicos ni a los mensajes en las redes sociales. Le envías una demanda de divorcio, pero no la firma ni la presenta ante el tribunal. Simplemente no recibes ninguna respuesta.
¿Y ahora qué?
A veces a la gente le preocupa que esto signifique que no pueda iniciar el proceso de divorcio, pero no es así. Aún tienes algunas opciones legales.
Por ejemplo, el tribunal puede, en ocasiones, dictar una sentencia en rebeldía. Si su cónyuge no cumple con el plazo para responder a la demanda, el tribunal sigue teniendo la facultad de conceder el divorcio. Puede dividir los bienes conyugales, determinar la custodia de los hijos y tomar otras medidas importantes. El tribunal no tiene por qué esperar necesariamente a que su cónyuge participe en el proceso.
Lo mismo ocurre en los casos en los que simplemente no logras localizar a tu cónyuge. Quizás se haya marchado del país y no hayas sabido nada de él o ella desde hace meses o incluso años. Aún así, dispones de opciones legales para poner fin a la relación, con o sin su participación.
Cómo afrontar un divorcio complicado
Cuestiones como esta pueden, sin duda, complicar aún más un divorcio. Tómate el tiempo necesario para analizar detenidamente todas tus opciones legales y saber así qué pasos debes seguir.

