Si tienes un hijo en común con tu expareja, compartirás la responsabilidad de su crianza tras el divorcio o la separación. Aunque no tengas la custodia de tu hijo o hija, es probable que la legislación de Washington te conceda derechos de visita. El alcance de tus derechos se definirá según los términos de un plan de crianza por escrito.
Un buen plan de crianza es flexible
Quizá no sea práctico pasar tiempo con tu hijo o hija cuando está enfermo. Quizá no sea posible ir a recoger a tu hijo o hija si tu auto no arranca. Aunque estas situaciones pueden ser desafortunadas, debes contar con que surjan imprevistos que puedan impedir el cumplimiento de custodia de los hijos o que el plan de visitas resulte inviable. Un buen plan de crianza te permitirá compensar un día perdido de tiempo de crianza ampliando tu próximo período de visitas o programando una salida especial con tu hijo o hija.
Un buen plan de crianza tiene en cuenta las necesidades de tu hijo
Los planes de crianza deben tener en cuenta que su hijo o hija querrá pasar tiempo con sus amigos o participar en actividades extracurriculares. A medida que su hijo o hija crezca, es posible que tenga que considerar que su hijo o hija necesite dedicar tiempo a la práctica deportiva o a un trabajo. Como buen padre o madre, debe asegurarse de que la felicidad de su hijo o hija prevalezca sobre cualquier sentimiento que usted pueda tener respecto a la custodia o visitas acuerdo.
Si tiene alguna duda sobre cómo elaborar un plan de crianza, tal vez sea buena idea consultar a un juez del tribunal de familia. Lo mismo puede aplicarse si desea modificar una orden judicial ya existente o si cree que su expareja está incumpliendo deliberadamente los términos de dicha orden

