Los niños de Washington que están pasando por un divorcio tienen sus propios sentimientos. A veces, la forma en que están afrontando el divorcio puede hacer que prefieran vivir con uno de los padres en lugar del otro. Cuando los padres se dan cuenta de esto, deben hablar con el niño con mucho tacto.
La comunicación siempre es positiva. En este caso, los padres deben tener cuidado de no reaccionar de forma exagerada ante la situación. Es fácil tomarse algo así como algo personal, pero eso no ayuda en nada. Siempre que el niño se muestre respetuoso, los padres deben escuchar lo que tiene que decir. Podría ser el comienzo de un diálogo que conduzca a una mejor relación. Los niños pueden cambiar de opinión, y de hecho lo hacen, una vez que se les escucha.
Cuando esto ocurre, lo ideal es que ambos padres estén comunicarse entre sí. Un padre o una madre debe tener cuidado de no hablar mal del otro progenitor delante del niño. Esto coloca al niño en medio y puede causarle aún más daño. El padre o la madre puede expresar cómo se siente, siempre y cuando no se deje llevar por las emociones en esta situación. Si le cuesta manejar la situación por sí mismo, debería buscar el consejo de un terapeuta para saber cómo lidiar con ello.
Un padre o una madre también necesita asistencia legal cuando existe la posibilidad de que se modifique el acuerdo de custodia. Esto implicaría que se avecina una audiencia judicial. A derecho de familia Un abogado puede asesorar a uno de los padres sobre cómo abordar esta situación desde el punto de vista legal. Si uno de los padres gestiona mal un cambio en el acuerdo de custodia, podría verse afectada su capacidad para conservar todos sus derechos parentales en caso de que el asunto llegara ante un juez.

