Vivir juntos antes de casarse no es una tendencia totalmente nueva. Los millennials parecen aceptar esta opción, pero parece que la tasa de divorcio entre los jóvenes que conviven tiende a aumentar. Por supuesto, el hecho de convivir por sí solo no significa automáticamente que las parejas millennials de Washington no puedan evitar el divorcio, pero las cifras suscitan cierta preocupación.
La convivencia y los compromisos
Antes de irse a vivir juntos, a los jóvenes les conviene reflexionar seriamente sobre su compromiso mutuo de cara al futuro. Vivir juntos sin planes de establecer una relación seria y duradera puede conducir a un matrimonio, pero uno que podría ser de corta duración. Algunas parejas jóvenes pueden vivir juntas durante cinco años o más, lo que podría aumentar las probabilidades de divorcio. En otros casos, es posible que nunca decidan casarse, lo que deja a ambos miembros de la pareja preguntándose si tal vez han desperdiciado cinco años. A las parejas les vendría bien reflexionar sobre su vida futura juntos. En cinco años pueden cambiar muchas cosas, y esos cambios pueden afectar a su relación.
Pensando en el futuro
Entre los motivos para divorciarse se encuentran el distanciamiento, los cambios profesionales y los desacuerdos sobre cuestiones económicas, entre muchos otros. A veces, las parejas pueden compartir las mismas creencias y metas, pero las cosas cambian con el paso del tiempo. Cuando ambos miembros de la pareja se sientan a revisar sus planes para los próximos cinco años, es posible que tengan una idea más clara de si son realmente compatibles.
Imagina que uno de los cónyuges quiere tener hijos y el otro no. Este desacuerdo podría provocar la ruptura matrimonial, tanto entre parejas jóvenes como entre las de más edad.
Aunque a nadie le gusta pensar en divorcio Antes de casarse, algunas personas pueden plantearse firmar un acuerdo prenupcial. De esta manera, si las cosas no salen bien, el acuerdo podría proteger los bienes de uno de los cónyuges.
Un abogado podría hablar sobre los acuerdos prenupciales con sus clientes de la generación del milenio. Sin embargo, es importante que cada parte tenga
asesoramiento.

