Se supone que el matrimonio se basa en el amor, la confianza y el apoyo mutuo, pero algunos matrimonios se vuelven tóxicos con el tiempo.
Aunque la gente suele asociar el término “abuso” con la violencia física, el abuso financiero puede ser igual de destructivo para la relación matrimonial.
¿Cómo sabes si estás en una relación de abuso económico?
El abuso financiero tiene que ver con el control, al igual que otros tipos de abuso. En general, abuso financiero es una forma de privar al cónyuge de su autonomía y su sensación de libertad personal. Estas son algunas de las señales:
- Tu pareja controla estrictamente todas las finanzas. Si tu pareja te restringe el acceso a la cuenta bancaria, ni siquiera te deja ver los saldos de las tarjetas de crédito y te da una “mesada” de la que tienes que rendir cuentas hasta el último centavo, eso puede hacerte sentir impotente.
- Tu pareja controla y critica todos tus gastos. Gracias a los dispositivos electrónicos modernos, tu pareja podría enterarse de la última compra que hiciste con la tarjeta de crédito incluso antes de que salgas de la tienda. Si te llama y te exige que justifiques cada compra que haces, esa es otra forma de hacerte sentir inquieto e inseguro.
- Hay deudas a tu nombre que no reconoces. Tu cónyuge tiene acceso a tu información personal más privada, y podría hacer un uso indebido de ella. Si empiezas a recibir facturas de tarjetas de crédito a tu nombre pero no tienes la tarjeta, eso es una señal de que tu cónyuge está abusando de ti (y de tu crédito) a escondidas.
- Crees que tu cónyuge te está ocultando dinero. Si tu cónyuge se muestra evasivo respecto a las finanzas del hogar o al destino de todo vuestro dinero, es posible que lo esté sacando poco a poco de tu alcance con vistas a un divorcio.
Si estás cansado de ser víctima de tu cónyuge y de sus tácticas abusivas y quieres divorciarte, buscar más información sobre los próximos pasos puede ayudarte a planificar tu salida.

