No importa cuánto tiempo lleves casado, siempre existe la posibilidad de divorciarse. Ya sea que lleves 5 o 50 años casado, nunca debes pensar que eres demasiado joven o demasiado mayor para divorciarte en Washington.
Sin embargo, el riesgo de divorciarse varía en función de la duración del matrimonio. A continuación, te ofrecemos información sobre cómo la duración del matrimonio puede influir en la probabilidad de divorciarse.
Momentos de alto riesgo
Los dos periodos que tienen el mayor riesgo La mayoría de los divorcios se producen durante los dos primeros años de matrimonio y entre el quinto y el octavo año de matrimonio. Los dos primeros años de matrimonio pueden ser muy difíciles de sobrellevar, ya que tanto tú como tu pareja aún estáis aprendiendo a adaptaros a vuestro nuevo estilo de vida. Los acuerdos prenupciales no suelen entrar en vigor hasta pasado un año de matrimonio, por lo que algunas parejas pueden esperar uno o dos años antes de solicitar un divorcio.
El periodo comprendido entre el quinto y el octavo año de matrimonio también es muy propenso al divorcio. Estudios realizados a lo largo de décadas demuestran que la duración media de un matrimonio fallido oscila entre los 5 y los 8 años. Algunos investigadores plantean la hipótesis de que, alrededor del séptimo año, la satisfacción en la relación comienza a disminuir, lo que puede dar lugar a un aumento en el número de divorcios.
Situaciones de riesgo medio o bajo
Las parejas casadas suelen empezar a tener hijos alrededor del tercer año. Criar a un recién nacido puede aumentar la estabilidad de la relación y reducir la probabilidad de divorcio, por lo que no existe un riesgo elevado de divorcio durante este periodo. Si tu matrimonio logra superar los siete años, las probabilidades de divorciarse comienzan a disminuir.
Esto es especialmente cierto en el caso de las parejas que superan los 10 años de matrimonio. Sin embargo, el número de personas que se divorcian tras 20 años de matrimonio está aumentando rápidamente, ya que la gente no quiere pasar sus últimos años con alguien que la hace infeliz.
Esta información se basa en años de datos e investigaciones, pero no existe una fórmula exacta para determinar si una relación durará o no. No obstante, esto no debería desanimarte a la hora de casarte, sino servirte de motivación para intentar que tu matrimonio perdure.

