El divorcio puede afectar a todos los miembros de la familia, pero los niños suelen ser los que más lo sufren. Los padres de Washington pueden recurrir a estas estrategias para ayudar a sus hijos a superar el divorcio.
Sé sincero
Si tú y tu pareja acabáis de decidir que vais a divorciarse, tienes que decírselo a tu hijo. Es algo que debéis hacer juntos, lo cual puede resultar difícil. Ser sincero pero delicado es la mejor manera de abordar el tema con tu hijo.
Escúchalos
Los niños experimentan una variedad de emociones cuando sus padres se divorcian. Al principio pueden mostrar sorpresa, luego pasar por un período de tristeza y después manifestar enojo. Todas estas emociones son normales mientras se acostumbran a la nueva dinámica familiar. Anima a tu hijo a hablar y déjale desahogarse. Tiene derecho a sus sentimientos, sean cuales sean en cada momento. Debe respetar eso, pero también validar sus sentimientos y explicarle que lo que siente es normal y que ambos lo quieren mucho.
Tranquilízalos
Durante un divorcio, algunos niños se culpan a sí mismos. Pueden pensar que algo que hicieron o dijeron provocó el conflicto y llevó a que uno de los padres se fuera de casa. Darle a tu hijo mucha seguridad y es fundamental hacerles saber que no es culpa suya. Dependiendo de la situación y de la edad de tu hijo, incluso puedes explicarle por qué se produce el divorcio. Al mismo tiempo, tampoco culpes a tu pareja.
Considera la posibilidad de acudir a terapia
En algunos casos, los niños necesitan ayuda adicional para afrontar el divorcio. Si este es el caso de su hijo, considerar la terapia podría ser una buena opción. Podría ofrecerle una perspectiva adicional más allá de lo que usted puede brindarle.
Tu hijo es fuerte, así que con tiempo y paciencia podrá superar tu divorcio.

